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Las peores lecciones financieras que le estás enseñando a tus hijos

Las peores lecciones financieras que le estás enseñando a tus hijos

lecciones financieras

Para muchos padres el dinero es un tema tabú, y se les dificulta hablar sobre dinero y asuntos financieros con sus hijos. Sin embargo, los niños son una esponja y pueden estar aprendiendo algunas lecciones financieras que no tienes la intención de enseñarles.

Estos son 4 malos hábitos financieros que puedes estarle enseñando a tus hijos sin darte cuenta y cómo puedes empezar a enseñarles lecciones positivas sobre el dinero.

Ceder ante las rabietas

Todos los padres han tenido un momento de debilidad en el que ceden ante una rabieta de sus hijos. Aunque le has dejado claro que no puede tener la barra de chocolate o el juguete que quiere, el berrinche que hace en la tienda es digno de un premio Oscar. Es muy fácil ceder ante la rabieta de “lo quiero ahora” antes que pasar vergüenza o luchar contra el niño llorando en el coche todo el camino de vuelta a casa.

Aunque sabes que no es el mejor camino, tus nervios están a punto de ruptura y simplemente es más fácil comprarle la barra de chocolate. Sin embargo, hacer un hábito de ceder a una rabieta puede llevar a un niño a sentirse con derecho a cualquier cosa y creer que el dinero todo lo puede comprar. Si lo haces una vez, serás manipulado el resto de tu vida.

La mejor manera de evitar esta situación es enseñarles a tus hijos la diferencia entre deseos y necesidades, y que hay cosas que no pueden tener. Cuando pases por una tienda y veas una barra de chocolate, aclara que, aunque tiene un aspecto delicioso, no volverá a casa con él. También puedes establecer algunos pequeños hábitos financieros como animar a tus hijos a decir adiós a los juguetes que quiere que le compres, dándoles la oportunidad de hacer la transición de codiciar el objeto a dejarlo ir. Estos métodos ayudan a tener al menos un marco para soltar lo que quieren y no pueden tener.

Ver Cómo enseñar a tus hijos la diferencia entre deseos y necesidades

“No podemos permitirnos eso”

Muchos padres terminan por dar la respuesta “no podemos permitirnos eso” cuando sus hijos les piden algo, pero sin explicarles la razón. Hablar sobre grandes temas como el dinero y la situación financiera no es algo que hagan comúnmente y es más fácil decir simplemente “no”.

Hacer esto puede traer algunos problemas. Por un lado, se puede hacer que los niños se sientan resentidos acerca de cómo se gasta el dinero en la familia si ellos no entienden por qué tomas las decisiones financieras que tomas. Podrían darse cuenta de que su hermano tiene zapatos nuevos, pero que no podían permitirse el videojuego que él quería si costaba lo mismo.

Además, los niños que escuchan que sus padres no pueden pagar por algo están aprendiendo que el dinero es un bien escaso, y que se debe utilizar rápidamente cuando está disponible.

En estos casos, el mejor movimiento es hablar con los hijos e invitarlos a planificar sus compras. Si tu hijo quiere hacer un viaje a la playa con sus amigos, se puede preguntar “¿cómo puedes permitirte esto?” y poner el mando en sus manos. Eso permitirá que empiece a pensar en el dinero como algo que puede ganar y controlar, en lugar de ser algo que controla su vida.

Ver: Cómo hablar de dinero con los hijos

Ser su banco

Tu hijo ha gastado todo el dinero de la mesada y lo han invitado a salir sus amigos. A pesar de que juraste que no le darías un anticipo de nuevo, le das algo de dinero para que no se pierda la diversión.

Esta es una de las peores lecciones financieras que se les puede dar a los hijos. Aunque quieres que su infancia sea divertida y no quieres que se pierda de algo por tu culpa, es importante para ellos aprender que las decisiones financieras tienen consecuencias, y gastar todo el dinero tan pronto como llega significa que no habrá dinero para otras cosas.

Continúa leyendo: Lo que debes saber sobre la educación financiera de los hijos

Quejarse del trabajo

Descargarte acerca de tu mal día en el trabajo es una reacción natural al estrés. Que tu familia sepa que has tenido un día duro no es gran cosa, el problema es cuando la única manera de hablar sobre el trabajo es a través de quejas. Esto les enseña a tus hijos que el trabajo es una obligación, una tarea molesta que debe cumplirse con el fin de cobrar un cheque a fin de mes. Aunque a veces el trabajo puede que sea eso, también puede ser una carrera satisfactoria y hasta una pasión. Aun si no tienes ese tipo de relación con tu trabajo, al menos que tus hijos sepan que es posible y que trabajar no es la peor cosa en el mundo. Expresa gratitud porque tienes un trabajo y adopta una posición más positiva cuando sea estresante, recuerda que tus hijos están aprendiendo de ti.

Enseña bien a tus hijos

Los hábitos financieros suelen formarse inconscientemente en lugar de enseñarse. En lugar de dejar que tus hijos aprenden sin darse cuenta malos hábitos financieros, asegúrate de enseñar intencionalmente lecciones financieras positivas.

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